Lo que no nos ha separado

Lo que me alimenta me destruye, cada kilo que pierdo es un sueño logrado, me siento eufórica, ya que si puedo lograr esto puedo hacer cualquier cosa que me proponga. Estas son las cosas que responde Diana a la pregunta ¿Para qué te haces daño? 

Diana es mi mejor amiga desde el primer grado de secundaria hemos sido inseparables, ella tiene 16 años, al igual que yo, y se puede decir que la única cosa que nos diferencia es su enfermedad. Diana vive sufriendo, aunque ella no lo vea, aunque no lo sienta.

Diana tiene el pelo largo y negro, ojos  verdes, una cintura del tamaño de mi muñeca, sin embargo duele ver tanta flacura, desde que la conozco hemos tenido una relación muy estrecha, yo quisiera ayudarla pero es muy complicado.

Diana no se da cuenta de su enfermedad, ella piensa que no tiene ningún

problema, nadie se ha dado cuenta, únicamente yo.

Cada día llego a mi casa, pienso en ella, pienso en cómo la puedo ayudar, pienso en que hacer, pero por más que lo intentó no puedo, tengo miedo. 

Ayer por la tarde noté a Diana muy rara estaba muy ansiosa, la vi muy mal, empezó a decir cosas sin sentido, no supe que hacer ni que decir, estaba paralizada, sentí mucho miedo, salí al pasillo buscando ayuda  no había nadie, no me quedó otra que recostarla, le hablaba para calmarla hasta que el sueño la venció, no fue difícil, ya que no tiene fuerzas para llorar, enseguida me dormí.

 Al día siguiente me levante y Diana no estaba no sabía en qué momento se fue, baje a desayunar, mi mamá estaba ahí esperándome  y me dijo  te ves demacrada, y muy delgada,  le pregunte ayer tú no estabas, asintió con la cabeza, no recuerdo nada más.

Unas horas después me di cuenta que me había desmayado, me levante me dolía todo el cuerpo, baje las escaleras con dificultad y le dije a mi mamá haz de comer algo rico, porque hoy viene Diana a comer,  y te la voy a presentar por fin, mi mamá le dio gusto dijo eso te reanimará, después iremos al doctor, asentí con la cabeza, enseguida  me preguntó  Diana es la chica  anoréxica verdad, me quede callada y subí a costarme,  me arregle como a las dos de la tarde baje a la cocina vi que todo estaba listo, pensé va ser un manjar para Diana, pasó una hora por fin  llegó Diana. 

-Le grite a mi mamá -ya llegó Diana,

Bajó mi mamá al comedor, me preguntó

 -y Diana, -le dije fue al baño,

- ¡Ah! No escuche el timbre,

- Le contesté que raro.

 Diana se demoró  mucho en el baño,  entonces fui a buscarla y  mi mamá  iba detrás de mí, entramos  al baño y le dije mamá te presento a Diana, nunca voy a olvidar  la cara  de mi mamá  al ver a  Diana  en el espejo, todavía no entiendo porque yo no me veía en el espejo si éramos las tres.



Ariela Landasmanas

Tercero de bachillerato

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